La idea es sencilla: se separa la parte donde escribes de la parte que ve quien entra en tu web.
Tu equipo sigue usando WordPress exactamente igual que ahora: entradas, páginas, imágenes, campos personalizados. Pero las páginas que ve el visitante se preparan antes, en el momento de publicar, no cada vez que alguien las pide.
Cuando alguien abre tu web, el servidor no calcula nada. Ya lo tiene todo hecho. Eso es todo el truco, y de ahí sale el resto.
Ver cómo funciona técnicamente
WordPress headless es una arquitectura donde WordPress actúa solo como gestor de contenidos y el frontend se genera de forma anticipada con Astro. La comunicación entre ambos va por la REST API de WordPress.
Astro genera HTML estático en tiempo de compilación: cuando llega el visitante, el servidor no ejecuta PHP, no consulta base de datos y no procesa plugins. Solo entrega el archivo.
A diferencia de Next.js o Gatsby, Astro envía 0 KB de JavaScript al navegador por defecto, lo que lo hace especialmente adecuado para webs corporativas, blogs y sites donde lo que manda es el contenido.



